martes, 13 de octubre de 2020

EL ARTE NO ES GRATIS

miércoles, 9 de mayo de 2018

HOY ES MIERCOLES O NO


Hoy es miércoles para todo el día
y mañana puede ser jueves o domingo
y tal vez llueva y haya tormenta
y se mojarán las calles
o quizá haya sol
y podamos ver el cielo azul
y piar contentos los pájaros.

A lo mejor subimos
por la ruta prohibida
y demos un paseo entre la espesura
de la gente que va y viene
por las calles de la ciudad.

Da igual el día que sea
y lo que hacemos
pues los días se parecen
o hace sol o llueve
o te das un paseo
o te quedas en casa
viendo la televisión.

Qué ilusión.
Se cruzan algunas miradas
y alguien saluda.
Los periódicos hablan de política
y algunos políticos se reúnen
a ver cómo pueden joder al personal.

Después vendrá la noche
y escribiré una carta o un poema
o tal vez, no, quizá me vaya a beber cerveza
a los bares del barrio donde hay gente
y si me queda un dinero en el bolsillo
a lo mejor pido unos calamares fritos.

Y así andamos vigilando el tiempo
a ver si mañana, jueves,
ocurre algo interesante que vivir,
pues como digo
todos los días son iguales:
pasan los días de la semana
como si fueran postes de luz
vistos desde la ventanilla del tren.

El ayer no vuelve. Y mañana
será otro día
otro, de esos, en los que sin saber cómo, ni por qué
te encuentras con aquel amor de tiempos pasados
y te da un beso y un abrazo
o a lo peor, te mueres de repente
como cuando una paloma se posa en tu hombro
y no sabes cómo quitártela de encima
y te quedas paralizado.

Así es la vida:
como un congreso aburrido
donde alguien explica y habla
y los demás, en duermevela,
esperan que acabe el ponente
para marcharse a casa.

© Luis Vargas Alejo







domingo, 1 de abril de 2018

jueves, 22 de marzo de 2018

EL TINTERO




Casi todo lo escrito
está en los cartuchos de tinta
que carga el tintero.

Pescarlo con la pluma
es tarea bien difícil, en ocasiones
imposible, bien porque el tintero
se seca, bien porque los motivos
se mojan, bien porque desmotivado
se pintan lunas.

Casi todo lo que cuenta usted (o yo mismo)
me lo han contado ya
doscientas veintidós mil veces
porque nuestra vida
es una canción que dura tres minutos
y dos de ellos
es un estribillo que se repite.

Casi todo lo que sé, lo que pienso y siento,
me lo evocan los demás cuando me hablan,
si no fuera así,
sólo me acordaría del "aquí y ahora"
(que es lo que es de verdad)
y de algunas cosas que rememoro en silencio
guardadas en cajas de caudales,
-quizás porque sean demasiado importantes
o demasiado “fomes”-
que sólo, solamente, a mí me hicieron feliz,
aunque en realidad
es que están demasiado difusas o son absurdas.

¿Hablar de amor?:
eso lo hace cualquiera a todas horas
en noches de plenilunio.

Lo difícil es soltar las riendas al caballo
o escribir versos largos en líneas cortas,
uno tras otro,
al paso, al trote, al galope,
construyendo el ritmo
con magnitud de beso en boca,
sin ideas mitológicas, ni platónicas,
libre:
ni rimas, ni métricas
y dejar tus sentimientos prendidos
en la grupa de un corcel.

© Luis Vargas Alejo


jueves, 15 de marzo de 2018

EL TIEMPO PASA



Aun conservo el blasón,
la loriga, el yelmo y la lanza
de cuando fui caballero andante
y anduve luchando contra molinos
escribiendo versos.

Hoy me faltan arrestos, dominios
y palabras, para enjugar alcancías
con lagares, pues el tiempo
no perdona y los años pasan al anochecer
como una constelación invisible.

Luchar contra los vientos del norte
-frío y empecinados-
es querer resolver las cuitas circundantes
en un verso libre, encurtir la cotidianeidad,
y esperar que Proteo no me contradiga.

Mi jaca, todavía es más vieja que yo
con la energía perdida en el éter.

© Luis Vargas Alejo

martes, 13 de marzo de 2018

LA HERENCIA DE UN POETA



Harpa que no suena
arrinconado en la estancia de mi sótano
un armario,
libros, muchos libros,
el arcón de las pinturas,
secretos de mi vida guardados como un tesoro,
luz rota,
herencia de lo terreno convertidos en años de piedras,
un manto general de ausencias,
objetos sin valor que transmiten toda mi vida
donde enmudecen los silencios
y brotan
los íntimos arcanos del destino, los sueños, las palabras...

Aquí os lo dejo todo
pues me voy sin destino, resbalando por el cansancio,
por los agujeros de una celosía.

Las paredes tienen olor a verso, azar y controversia
y en los rincones, está mi alma.

Mucho más deseo hay, detrás de cada alba.

© Luis Vargas Alejo

viernes, 2 de marzo de 2018

OCHO POEMAS 2017



1
LA INCONGRUENTE HISTORIA DEL SER HUMANO

He gastado mi tiempo
en comprender el Mundo y su historia
y no he entendido nada.

La bola Terráquea es grande y pequeña
está habitada por millones de animales
y  vegetales,
hay unos siete mil millones
de seres humanos
divididos en sociedades
por distintas zonas geográficas
diferentes etnias, diversos lenguajes, dispares costumbres,
enfrentadas creencias
y varias ideologías...

un maremágnum
de variables incontroladas
tan difícil de entender
en muchos momentos
como el misterio de la Trinidad Cristiana
o las líneas retorcidas
de las fronteras entre países
pueblos
provincias
comarcas
o tahas
y solo tenemos en común efectivo
que nacemos y morimos,
que somos duales entre el bien y el mal
con una genealogía y filogenia idéntica, en toda la humanidad...

Soñamos lo que no somos, creemos
en lo increíble por fe
y tenemos esperanza
-¿esperanza de qué?-
distorsionamos la realidad
para adaptarla a nuestro entorno
disfrutamos de las cosas de la vida
y al mismo tiempo las destruimos
y soñamos con la técnica, la ciencia, las artes,
el pan y el vino,
y queremos un mundo mejor
para nuestros hijos -que nunca llega-
andamos con dos pies, pero vamos de cabeza
y soñamos con las guerras, con el poder, con la avaricia, con el amor,
con la generosidad y empatía, pero somos egoístas, falsos y mentirosos...

Y gastamos el tiempo
en comprender el Mundo y su Historia
y todavía, no nos hemos enterado
de nada.

La explicación está en la subordinada incoherencia de ser,  los seres
más tontos de este Mundo
aunque algunos digan que somos
los seres inteligentes,
y si así fuera, necesitamos un antídoto, una explicación que aclare
porqué estamos aquí, para qué...
¡qué es esto!

Y no me digáis que está todo en la Bíblia o en el Corán o en Talmud
porque no me lo puedo creer.

Queremos vivir separados, independientes,
pero eso es imposible:
siempre dependeremos de los que mandan,
de los astutos corruptos,
de los que sueñan con "ínsulas baratarias"
de los amores y los odios
y, cómo no, de la tierra, del viento, del agua
y del fuego.

Lo demás es impostura.

2

UNA VOZ INTERIOR

Surgió del túnel del tiempo
como recordatorio de la inmensidad
que no captamos.

Era de una claridad vertiginosa
prendido del descuido de la energía
-un video silencioso-
que inevitablemente eludimos.

Y fue tomando forma
viéndose los sueños derramados
por el suelo,
tratando de ponerse en orden
sin éxito.

Setenta años estaban frente a mí,
subiendo por una escalera
a la que le faltaban escalones,
me tembló la voz,
lloré,
me enfrenté al espejo vacío
y le pregunté:
- ¿quién eres?
-tú, me contestó
-aquí están tus ausencias, tus miedos
y tus cotidianas monotonías.

Tuviste el privilegio de vivir mucho tiempo
y apenas conseguiste ser un desconocido, casi invisible,
desnudo hasta los pies sin que fueras trasparente...no se te veía,
¿qué has hecho durante tu periplo?
apenas nada,
pues tú querías vivir, sí,
pero fuiste demasiado
pusilánime...

Pronto tendrás que venir conmigo.

3

DÍAS NORMALES Y ANORMALES

En días normales
no se escribe poesía
ni cartas de amor desesperadas.

Suele ocurrir que se escribe
cuando hay una pasión
que distorsiona lo normal,
es decir: en día anormales
cuando alguien necesita
redimir su mundo extraño
con la lírica de un soneto
o en cualquier tipo de glosa
pues al terminar la métrica
y rimar la glosa con alguna cosa
se siente un literato importante,
respira mejor, y se cree alguien.

Sin embargo en días normales
si contamos nuestras cuitas y alegrías
no suele ser en verso,
sino riendo en la barra de un bar
con una cerveza, a un amigo.

4

CAMBIO DE TIEMPO

No sé por qué fue,
por qué de pronto llovió,
por qué me sentí
tiritando sin luz,
andando desnudo y mojado
como un carcamal.

Tuve la sensación
de andar boca abajo
sin rumbo y al revés.

No sé qué pasó
con aquellas pequeñas nubes
que hacen que llueva
sin razón ni querencia.

Desilusión
por cosas que te sonríen tristes
que te hacen dudar
y no tienen explicación,
pero te están avisando
que por ahí, no.

5

PIES DE PLOMO

Hay que ir por el mundo
con pies de plomo
para no elevarnos a la alturas
gravitando emocionalmente
o por si caemos
en el ensamble imantado.

Y antes de doblar una esquina
deberíamos comprobar la fuerza del viento
la gente que pasa
o si es la dirección correcta.

Los sueños hay que dormirlos
para despertar descansados
y ver la realidad
porque el deseo es tan imperioso
que nos aboca hacia el abismo.

Prever los peligros y ser confiado
pues la dualidad de las cosas
y las personas
nos hacen tropezar por no mirar bien
a los adoquines y a los ojos.

Y escribir poesía en servilletas de bar
para que las palabras se mojen en vino tinto
y tengan la alegría del borracho
que siempre dice la verdad.

No caminar como un niño a trompicones
pero ser como un niño
sencillamente
con la inocencia del simbolismo mágico
viviendo sin pasado ni futuro, sino aquí
y ahora.

6

AHORA SÍ LO SÉ

Ahora que ya no,
he de poner la ilusión en los faros de la costa
y dirigir los caminos a buen puerto.

Ahora sí lo sé,
no había habitáculo posible donde convivir
porque teníamos divididos los espacios,
los tiempos, y los intereses.

En nuestro jardín imaginario
el peral daba manzanas, el limonero papayas
Nos queríamos
pero nunca supimos para qué.

Y lo sentí,
sentí un escalofrío en pleno verano,
como si hubiéramos vuelto de Nueva Zelanda
donde nunca estuvimos.

Al tiempo lo entendí mejor:
el sirimiri es agua que moja, pero no cala.

Cuando el amor no cala, se secan los charcos,
y cuando empapa se desbordan los cauces
y nunca se olvida.

7

EL SORPRESIVO POEMA

Es imposible disfrutar algunas experiencias,
como cortar el agua de lo sensible
o vivir en la tonalidad ocre de los otoños,
si no fuera porque los hechos insólitos
están en los poemas.
Ellos son sensaciones del gozo oculto,
marasmos complejos de temores y placeres
que solo se encuentra o disfrutan
en los buenos poemas.
Son como mecanismos de la naturaleza
que habitan en los continuos cambios
que se perciben con los ojos de la cara
-un buen día por casualidad-
y nos sorprende desconocer el cómo,
pues su esencia está en el poema.

8

EL DEMONIO

Vio entre la hojarasca, un demonio distraído
paseando por los verdes campos del Edén,
cogió el móvil y llamó al ángel de la guarda
porque el diablo le decía, ¡anda ven, ven!
y tuvo miedo, sí señor, mucho miedo,
pues gritaba ¡abstenerse está muy bien!
que no, que no, le dijo él, que no, Rajoy,
y salió corriendo y chillando...
¡anda que te den!
Oyó entonces las sirenas de los coches patrulla,
mas cuando llegaron los ángeles con San Gabriel,
más de uno habían votado, por miedo,
que sí,
incluso el hada madrina Susana, también,
así que, Pedro, se quedó solo
en la estacada
yéndose como Botero al infierno con desdén.

© Luis Vargas Alejo