Poemas Inesperados_Poemario completo

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1

He de escribir deprisa
porque se acaba el tiempo,
realidad fragmentada,
posibilidad en un misterio,
argumentos que evitan
la muerte definitiva,
fantasía,
sueños que circundan de esplendor
el futuro inexistente,
tentación de ser poderoso
bajo sospecha de lo prohibido,
manzanas agusanadas en el árbol
de la ciencia, poder del que
lo plantó, dominancia, astucia,
símbolo y destino,
mientras el hombre agoniza
por la farsa de la fe
porque todo es terrenal,
todo es materia,
y aunque los coros canten
a lo invisible,
sólo existen los bosques
muertos o vivos.

2

Se ocultan los girasoles
las proezas y las meigas,
naves extrañas como serpientes
cruzan el cáñamo y el trigal;
la Tierra tiembla
y el hombre vuelve a inventar
profilácticos aconsejables, pero no,
no hay salida tras la catástrofe
para los muertos.

Todo sucede sin razones aparentes,
como un destino de acoplamiento celular
de la naturaleza agreste y devastadora,
que se ceba en los más débiles como una
casualidad.

¡Oh, Dios, que mala creación tuvimos,
que designios de sufrimiento y dolor,
que angustia vivir la vida llena de ignominia,
de ira y soberbia, de duda y desesperanza.

¿Qué padre puede castigar con ese rigor
y dureza a sus hijos?

No, cada vez lo veo más claro, tú no estás
en éste mundo. Tú no existes. Te ignoro,
como le hago al poderoso que abandona
su empresa y no paga al obrero que le sustentó,
matándole de hambre
cuando sus ganancias no son las que espera,
mientras él vive en el Olimpo.

Plagas de crisis sustentan la desarmonía
el desamor y las guerras:
los muertos lloran por lo vivos calladamente.


3

Como un derroche de fantasía
las nubes tomaron forma
de conciencia luminiscente
y salieron los colores del cuerpo...
alfombras para pisar por los sueños.

4

Abrazo
que aprieta
sostiene
madura
eleva
transmite
defiende
traspasa calor
y, a veces, presume,
de ser el abrazo,
columna de Hércules
en fuero de amantes.


5

Crepúsculos imitan jardines
con sombras de recogimiento.

El cenit pudiera ser un buen amante
cuando no traspasa la frontera
de lo alcanzable en el deseo
y transmuta en amor sentido
en su posición horizontal.


6

Posiblemente haya oído un canto
de sirena en la mar
y vaya a amarrarse al palo mayor de un navío
como Ulises para llegar a Itaca...

Tal vez una llamada urgente
un presagio de realidades ocultas
o recordar, de pronto, donde está
lo que había perdido...

Qué sabemos,
quizás todo haya sido más simple
y haya tenido una urgencia urinaria...


7

Los cocuyos del castillo
se han enredado en mis ojos
-azules como la mar-
entre lunas y mareas al alimón
acariciando la piel salada
del extenso cuerpo de éstos versos
demasiado largos
cuyas palabras envuelven aromas
de ti.

8

Aunque el silencio argumente
los trasiegos de la pesca y el peligro,
la intimidad es química nuclear
que no puede romperse.

9

La luz atraviesa el olvido
y corta agua como navajas
el fruto del naranjo
calma mi sed con ternura.
Los muertos ya no están
debo continuar la vida.

10

Cómo pudiéramos hacer crecer el mundo
cuando éste mengua en órbitas inesperadas

Para qué tanto ruido gritando y los muros rotos
que nos llenan de cascotes

Cómo repartir la tarta en trozos similares
si apenas conocemos la geometría de lo igual

Cómo combatir a Goliat con una onda
o la corruptela del poder ante la santa propiedad
de todo lo que existe...

Cómo cambiar el mundo mientras el hombre sea
un animal sin nombre.

Sinceramente, no sé...

11

Han pasado los días
incluso los meses y los años
como si todo cupiera en un segundo
porque todavía están las cosas fundamentales
como en un albornoz, calientes en mi memoria.

Y aún así paseo creyéndome que casi todas las calles
son nuevas de un día para otro, y que todo
va empezar otra vez sin fin
porque el recuerdo es
ávido de amar
lo diferente.

Una lucha interna antepone una disputa
como las aguas de un río que van pasando,
entre pasado y futuro,
siendo las mismas y distintas, frente al árbol quieto
de la ribera, que tiene fronda
de hojas, cambiantes cada otoño, y sin embargo,
pareciera la misma estampa.

Pero el agua pasa, corre, más bien vuela,
y llega a la mar...y se moja y se diluye
y se expande...y allí muere
diluido en sal
igual que los recuerdos en mis lágrimas.


12

Se sisea un susurro en suspenso
con el beso de sus sedosos labios
como un silbo de bisbita en un paisaje
que asoma en emociones silenciosas.

Y arranca recovecos increíbles
de aquellos que recorren la reacción
y rodean románticas realidades
que ruedan con ternuras en el roce.

Y aparece el canto y nada importa,
la música misteriosa va sumando
sueños en el goce de la sílaba
y abandonada al símbolo se detiene
en ese beso que sisea susurros en suspenso
como ungüento de un amor de urgencia.

13

Qué antojo desvela la querencia
que acorrala la cicatriz de los caireles
y aumenta la nostalgia de lo airoso
como fondo revelador del llanto
Qué Esopo habrá en tus fábulas
que hizo pesadilla de la carne
desde la duermevela a la vigilia
cuando mi sexo encontró al tuyo
desnudos y desamparados.

Que estupidez el amor
al este del Edén desalentado
bajo la luz grisácea de los miembros
asomados al embozo del olvido.

Amar, amar, no tiene precio
Y tu pides estipendio...y yo pago.

14

Fetiches del mundo
llegan en pateras
esperando soñar lo que no existe,
y apenas un escorzo de sacrificios
intenta salvar el orbe
cuando éste está ya a la deriva con los cabos sueltos
sin ancla con rumbo desconocido...

Y aún así, seguimos subiéndonos al palo mayor
para intentar avistar tierra, aunque sea soñada.

15

La norma impide
ser normal
como lo justo califica
la injusticia.

Las disposiciones obligadas
las dictan los poderosos
unas veces por sufragio universal
otras por afanes dictatoriales

De cualquier manera
no hay libertad
pero como antítesis
abunda el miedo
de ser libre.
En mi casa he puesto un cartel que dice:
prohibido, prohibir

16

Desde La Fuentecilla a la Plaza mayor
Calle Toledo arriba
Mi Madrid es un recuerdo venturoso
De luces y caramelos
Los balcones de mi abuela
Frente a la Catedral de San Isidro
Y un paseo rutilante.

La castañera en la esquina
La Bobia y La Latina
Camino abajo La Cebada brillando de sol
Calle de La sierpe
Humilladero sin tranvía
A la derecha Mediodía Grande
La calle donde nací.

17

Puerta del Sol, kilómetro cero
punto de partida hacia el mundo
centro peninsular, cuatro puntos
cardinales, y en la vertical
al cielo.

Puerta de Alcalá, Puerta de Toledo,
Puerta de San Vicente, Puerta de Hierro,
Puerta Real, Puerta del Buen Retiro,
Puerta mundial.

18

Qué fuerza extraña e invisible
separa en un instante
la noche del día,
lo antiguo de lo nuevo,
lo tuyo de lo mío,
lo concreto de lo ambiguo,
tus labios de los míos,
el sueño de la muerte.

Qué fatal augurio nos espera
desde los entornos huidizos
tallados en refugios de roca
sin hallar quién nos consuele
ante la soledad de una imagen
remota, inerte, estática y fría,
hibernada por el tiempo y el deseo.

Dónde está la repisa
en la que se deposita olvidado
lo imposible.

19

Es un secreto a voces
el decrépito vagar de los fantasmas
saltándose las reglas de los vivos,
las saudades de la luna inhabitable
que nos insta a quedarnos en ensueños
detrás de los espejos alargados,
donde ella se refleja.

Y me vuelvo y toco
y permanezco alejado del canto,
escuchando sólo el sonido
de las cien mil campanillas de plata
que hay en la imagen extendida
de tu sedosa piel,
para no tener que recorrer más pasillos,
entrar, verte abierta, desnudar los sueños
sin luz, hacerme hueco, y ocupar el lugar
y ocupar la jaima del desierto
oculto a los vientos alisios
que avivan el fuego.

20

Teniendo algo escondido
siempre habrá alguien que lo busque
pues los misterios son ardides
para obligarnos a vivir.

Mientras la tierra siga girando
las cábalas serán pretextos
para interesar la existencia
y conseguir que la mansedumbre
permita la opulencia del demiurgo.

Mientras el hombre olisquee y persiga
sin encontrar el sentido perdido
seguirá creyendo que su verdugo, es su amo.

21

Desvelar los misterios con la palabra y el gesto,
descubrir la mala fe de quien escondió la libertad,
desmitificar los mitos, matar las religiones
y ser simplemente comunero de una comunidad
donde no exista la etérea veleidad globalizante,
es retar al maligno y quitarle su poder,
sentenciarle a muerte.

22

El poema ha de ser la varita mágica
que corra la cortina de lo velado
y muestre que detrás de las tinieblas
y los misterios más profundos
no hay nada,
y si lo hubiera, mostrarlo y repartirlo,
sería la tarea del verdadero dios,
la auténtica realidad,
el acto de amor puro que nunca exhibió
-como cualquier logía su secreto-
la libertad común sin colisiones.

23

Sueños volando esperpénticos/ como aerolitos
vespertinos al chocar con los astros/ en un
tumulto de palabras/ que acarrean estímulos/
y crecen los bosques como habitáculos
insomnes/ desnudos/ en intercambio de células
con las cosas creadas/ para ser eternos.

24

Se ha de caminar
por inauditos rumbos
y nunca se ha de llegar
a ninguna parte.

Cruzaremos cañadas, collados,
veredas, calles de laberinto,
ríos, lagos, océanos, desiertos,
manglares, bosques y sabanas,
pueblos y ciudades, pero siempre
confluiremos en el mismo punto
como la red misma
de una araña.

25

Quisiera realizar
un largo viaje,
cruzar el mar,
seguir tu voz,
mezclar mi sangre
con la tuya,
beber tu tibia
infusión
y remontar en balsa
a contracorriente
el espíritu del agua
en las brasas
de tu sexo,
verte rutilar
cuando vengas
por el aire.

26

No se puede vivir solo
aunque los demás me estorben,
no se puede comer solo
aunque mojen en mi plato,
no se puede dormir solo
aunque el otro de patadas,
no se puede miccionar solo
sin conocer la orina compañera,
no se puede jugar solo
sin que el juego se reparta,
no se puede poseer al amado
sin que exista el ser que se ama,
no se puede procrear solo,
no se puede vivir sin los pájaros,
sin el mar,
sin la lluvia torrentera,
sin los bosques,
sin las aves, sin los peces,
sin todos los animales,
sin los muertos, ni los vivos
sin ti,
sin el espacio y el tiempo,
sin el giro del globo terráqueo,
sin la compañía de los astros,
ni sin dios.

27

Poco a poco voy pescando tus poemas
en los pechos de las olas, en lo extraño de los cuartos,
en la sombra que linda con la luz,
o en las casas demoradas que habitan en nosotros.

Y me doy cuenta que nadie escribe poemas
cuando el sol calienta mucho y se baña en la playa
o cuando la experiencia de bonanza es la compañera.

No se escribe cuando se está amando -no hay tiempo-
ni cuando estamos en el gozo de una risa
o en la contemplación ajena de la belleza -se está absorto-
se escribe cuando hay silencio, bruma, avatar y tristeza
en la crítica de la razón y el sentimiento.

Por eso, haces buenos poemas, detectas la causa,
criticas, amortiguas el dolor, y sacas con la voz
del subconsciente, la belleza que te falta.

No necesitas psicólogo, -las mujeres tampoco-
tal vez, un paseo en barco con mejor nómina.

28

Azules con reflejos violetas
que produzcan grandeza y recogimiento
con los bordes de los sueños
sujetos a las terrazas de los más altos edificios

Y Allí, suspendidos en el vaho frío del atardecer,
ver el cielo y la tierra del tono añil
que permita prodigar el bienestar al que todos
estamos abocados


De no ser así, volveremos a los mantos fríos
de los paisajes de Marte, como toros bravos
de lidia, en un alvero.

29

En la vertical bisectriz
que divide
el día de ayer al de hoy
duerme el cuco.

Su canto despierta al día
y todo vuelve a empezar.

La geometría del universo
es una espiral sin fin

El área del planeta tierra
es mensurable y finita

Gira, se traslada
y no sale de su órbita

El hombre mareado de vueltas
está siempre en el mismo lado.

Parado en el andén
de la estación donde parte su vida,
coge el tren, llega a destino,
el ferrocarril vuelve, él no.

30

Los embalses de las nubes
han abierto sus compuertas
y cae agua en torrenteras.

Abrieron el redil del viento
y sopló dislocado rompiendo alas
sobre tierra y mares.

El océano se quejó de los soplos
volcando sus cántaros sobre la tierra
y ahogando habitantes y hábitat.

El subsuelo desencajó sus ensambles
y sangró por grietas
despertando el horizonte sonámbulo.

¿Acaso las cosas del agua, del aire
del fuego y de la tierra, se programan
con una computadora?

¿Acaso nos castiga la deidad
poniendo castigo sobre mazmorras
porque la deidad no tiene tiempo
de pensarlo dos veces?

¿O acaso son los ciclos naturales
del encadenado universo y las atmósferas
que le sirven de motor a sus vaivenes?

No sé vosotros. Yo no lo sé.
Pero si sé que hay muchos muertos
y muchos desgraciados.

31

En la costa Da Morte
junto al faro del Cabo Finisterre
con el sol tumbado para dormirse
la negrura hace sospechar
el fin del mundo.

No elimines nada de tu poema
irá solo borrándose como una Atlántida
cuando los faros se apaguen
y la Torre de Hércules
deje de guiñar el horizonte.

Que brillen las palabras como faros
relucientes de caolín blanco,
y podamos soñar encantados
antes de que la revolución de la Tierra
nos torture y nos aplaste.

Que los derechos humanos no sean teóricos
y se extiendan por todos los archipiélagos,
islas, penínsulas, continentes, ríos, montes
y manglares, ¡que haya libertad!
antes de que la luz de los faros se apaguen
en un Apocalipsis.

32

El grupo de niños. El grupo de niñas.
Pelota y rayuela.

El sol en lo alto. La calma en la calle.
El olor a la espiga. La charla en corrillos.

El carro y las mulas. El hedor de las vacas.
La máquina Singer haciendo clac-clac.

Llegaba el labriego con la bota de vino,
la boina calada, "colilla" en los labios,
y un serón de paja dorada
que hacía las delicias del asno y el buey.

¿Os podéis acordar?

¿Dónde está mi pueblo lleno de humanidad?

33

Se han zafado los arreboles
y el gallo canta de nuevo

La primavera asoma aquí
como una olambrilla en oleadas de olé

El pomar brilla en el blanco del almendro
y los cipreses descargan sus pólenes

Es un asombro. Todo vuelve a su sitio
queriendo o no, como Rodríguez volvió
de los viñedos, borracho.

Las aves migradoras, vuelven hacia el sur.

34

El ocaso sujeto por el atardecer
calienta el horizonte cada día
hasta que se apagan los rescoldos malvas
y acaecen los hechos como cuentos.

Lo narrado no es lo que sucede, deforma
siempre la realidad.

La noche remodela la vivencia
y al día siguiente se cuenta lo que pasó
de diferentes maneras, unas veces
los maravedíes eran pocos, otras muchos,
ninguna de las dos veces
se ajusta el vellón a la bolsa.

La llama se ajusta después del fuego
y el aliento huele después de la comida.
Ni una lumbre se puede describir
en sus saltarinas formas, ni una vianda
en digestión, es reconocible.

La historia la hacen los historiadores,
los cuentos los cuentistas.
Y nada tan peculiar como la poesía,
que haciendo magia con la palabra
facilita que las emociones se parezcan
a las cosas, y éstas se asemejen
a los sueños de los ojos y pestañas.

Los hechos tamizados por el tiempo
son como nostalgias de una fuente
que evoca lo real entre sus chorros
manando agua en cazoletas.
Toda explicación es inexacta
para dar cuenta real de lo ocurrido
cuando todo pasa siempre
de boca en boca.

35

Hoy es hora de presuntos
A las nueve hora en punto
ireme a llorar difuntos
Para estar con alguien junto.

Pensaré que estoy aquí,
Resolviendo unos asuntos
Y aunque me valla allí
No creo que gane más puntos

¡que vida pues tan aburrida
navegando sin velero en internet
sin grumete y sin partenet:
iré a los toros a verme la corrida!

36

Mano sobre mano
de gruesas raíces trabajadas
alientan el tiempo que va pasando
como la rama de almendro entre los dedos
que se va marchitando.

37

Cabalgaban jinetes en la soledad de la noche
y el ruido de los cascos se ampliaba en el sueño,
perseguían y perseguían difusos fantasmas
y un miedo atroz presagiaba desventura.

De pronto, se adentraron en el patio
y echando pie a tierra, pedían comida y cobijo.
Atoraban los huecos, rehuían consignas,
ruido de carcajadas y espuelas, ruina lenta.

Los amos del hogar, desconcertados, discutían:
-Habrá que darles albergue decía ella
-No, no lo hagas, se apoderarán de nuestra duda.
-Me voy: tienen estandartes blancos
-No, no lo hagas, es un ardid con disfraz al negro.

Mientras divagaban, se apoderaron de los sueños,
rompieron las verjas y desvalijaron la casa.
Ella se montó en la grupa a recorrer otros mundos
-decía que era bueno-
él se quedó en el inmenso vacío, llorando.

Cuando despertó del sueño, el sol iluminaba la estancia:
el hueco de escalera carecía de escalones.
Le habían robado el alma, sólo tenía duda.

38 (Cantarcillos)

En Granada ha parido una gitana:
seis churumbeles le piden papas.
----
El arriero y la mula con la parva seca
van dando vueltas en la era redonda:
que burros, dios mío, el arriero y ella.
----
Coge de mí la alegría, niña bonita,
que no tengo otros bienes
que mi sonrisa.
---
Ay, niña, que dulce tu boca,
más abajo tus pechos
y tu arroyuelo.
---
En la zarza del río
yo me escondía,
para verte bañar
desnuda y de día.
---
Rozaba mis dedos a la guitarra
pa’arrancarle sonidos y arpegios sordos
a ese cuerpo precioso de tez moreno
que Romero de Torres así pintaba.

39

Me quedan las palabras y los versos,
el tremolar de los acordes de laúdes,
la imagen de unos besos e ilusiones,
que con el tiempo, han de disiparse.

40

Como el ruido del mar tronío
guardado en una caracola
se disuelve el silencio
en el aroma de los nardos.

Parecido a las atmósferas
que creamos sin casi sentir el éter
de las órbitas de nuestra vida,
rutilantes bóvedas jadean
con ecos de preces milenarias
que agonizan en la luz
de las vidrieras.

Somos como vientos que pasan
silbando veloces por las calles
huyendo ahítos de polvo
incandescentes y sudorosos
en el yunque de las sombras.

Secretos quedan en los fondos
como limo misterioso
del alma humana.

41

Que la mirada extendida en el horizonte
se vaya fijando en los pliegues naturales,
en el color del viento, las dunas de girasoles,
la roca allá a lo lejos, el bosque, matorral
de tonos azules, del sonido del árbol,
de la vida que crece...

42

Galicia es el verde monte
la ría agua
la bruma costera
de las saudades eternas
Finisterre del mundo
comienzo de la Atlántida
sirenas y meigas
que juegan ululando en la noche
gallega.

Pobriños que marisquean
inteligencia sublime
trashumantes de la mar
buena gente
golondrinas que viajaron
a todos los países
y no volvieron
soñando con volver.

43

Mirar con inocencia como si lo entendiera todo
sin saber de nada.
Aterido de frío como un dibujo de yeso blanco
en un muro viejo.
Recurrir a la memoria para despejar el susto
quitándose la máscara.

Notar el temblor de los vacíos ingrávidos
y como en un tobogán
deslizarte inocentemente como un niño
que busca saber quién es
subido en el viento que cruza la isla en silencio
como el que no quiere la cosa
y, sin embargo, la ama.

44

Cuando Pitágoras dijo que el 1
era el origen de todas las cosas
no tuvo en cuenta la negación –1
desdoblo el punto y de 1 hizo 2
-dualidad de lo existente-
pensó que dios era trino e hizo el 3
celeste, terrenal e infernal,
llegando al cuaternario en un lazo 4
tierra, aire, fuego y agua = materia

La década constituyó el universo
y se terminó la creación de-cada
indiviso en suma total
1 + 2 + 3 + 4 = 10 = 1 + 0
princpio y fin.

En el año 2010 la tríada se confunde
Con el fin 2 + 0 + 1 + 0 = 3
Celeste, terrenal, infernal...
Ahora vivimos en crisis.

Se olvidó de los números negativos
que sin llegar al principio
llevan al origen del origen
de lo original, estableciéndose
la antimateria y la nada
como algo existente -1
anterior al 0 del vacío absoluto.

45

Se me asemejan las espigas de trigo
a cóncavas paredes refractarias que abordan
la sed de las refinadas casas solariegas
a la red de las estrellas
a las redes que se enredan
al acordeón que ondula el fuelle y sonoro canta
a los amores virtuales de las náyades de Homero.

46

A veces ocurren cosas
y no nos damos cuenta que pasan
como los árboles del camino
tras la ventanilla de un tren.

La fragancia y estupor
ignora la presencia de los hechos
y la realidad se convierte en fantasías
para adherirse con fuerza al vivir.

No podemos explicar los nódulos de la red
obviando las relaciones que nos perturban
en los sistemas engendrados
por la existencia.

Exprimimos el limón sin sacarle el jugo
y nos faltan vitaminas concienzudas
Pasan cosas y no queremos más informaciones.
Queremos ser felices
en un mundo de grupos cerrados.

47

Por todo lo que nos pesa
-que nunca a pesar de todo-
sostengo en mis manos un libro
con signos de amor y esperanza
como la sed del sol.

Lirios de gel inscritos en la piedra
simbolizan la memoria de los mundos
en los recuerdos de una mujer
que se hizo presente en las letras
atravesando la luz.

48

A veces vuelo rasante, a veces vuelo de nubes,
navegando por los aires, juego, a crear espumas
mezclando palabras, salvaguardarlas de la lluvia
y que no se mojen.

Soy, simplemente, un escribidor en verso.

49

Pronto amanecerá más temprano que nunca
y el aire temblará de frío adherido al cristal del cielo
y nadie podrá protestar y reclinarse a lo fácil.

No, no te quedes ahí mirando, ¡escribe!
¿no ves que el tiempo pasa y tú te desanimas
en legítima defensa? ¡lucha! Transgrede el idioma,
dale vueltas a la luz, suda el poema, coge los timbales,
ponle ritmo a las letras, juega, haz esferas semánticas
y cubre de locura la hiedra.

Que no se rompa la línea. No seamos funcionarios,
ni estúpidos seguidores de hormigas. Hagamos poesía
manchándonos la librea de tinta, siendo rebeldes
hasta con las palabras, obligándolas a ser caricias.

Pronto amanecerá más temprano que nunca
y tú, poeta, volverás al principio irremediablemente
sin ser como el agua que aviva el árbol
haciendo bucles de endechas y tropos sin abrir sendas
como encajonados sonetos métricos
para huir de la verdad del tiempo
que va amaneciendo.

¡Daos prisa, la vida es infinita, pero nos morimos pronto!

Sueñe, sin miedo, amigo

50

Como las nubes traducen
la luz en las sombras
y mojan los ojos azules
de la cara del viento,
así las trenzadas pasiones
cambian los gestos, el sabor de lo dulce,
en penas de silbo, en penas de aire,
y con voz queda nos dice, adiós,
cuando todo termina.

51

Hoy amanecí con el verso torcido
queriendo escribir a la paz en el Mundo,
y no puedo, me duele la espalda,
de tanto leer libros de historia y encontrar,
en sus páginas, sólo guerras y guerras.

Queremos la paz en la Tierra, y mientras
unos especulan con la bolsa, se llevan
los ahorros del pueblo, toman comisiones
en sus cargos públicos y nos engañan,
otros no tienen puchero que echarse a la boca.

Existen muchas contradicciones dialécticas
de oprobio, religiones, políticas, culturas,
y, en apariencia, los cuatro puntos cardinales
forman una cruz de distancias extraordinarias,
cuyos terrenos más grandes, son propiedad
de unos cientos, muy pocos, privilegiados.

El resto de los humanos, con suerte, viven
entre ruinas, en la selva, o en colmenas
de casas, de pisos de 50 metros cuadrados,
muchos desahuciados y familias enteras sin
empleo, ni sueldo, ni subsidio, ni nada.

Cómo no me va a doler la espalda, si ando
con el saco a cuestas, pensando que será de mí
mañana, puteado, con impotencia, afónico
de cantar poemas de irónicos versos, a ver
si alguien se da cuenta y rectifica las incongruencias.

Que vengan a darme un masaje en el alma
y que vengan amores con los brazos abiertos
que bajen el puente, que pasemos todos,
-eso sí: en orden-
que penetre el sol y la luna, que entre el que dubita,
el que pasa hambre, el que es honrado de cintura
hacia arriba, y honorable de cintura hacia abajo,
y que se quede lejos, quién ame la guerra, que entre
quien tenga ilusiones como niño con zapatos nuevos.

Hoy amanecí con el verso torcido
y me quedé afónico de letras, gritando:
¡paz adentro!

52

Se alejan las centellas
como víctimas de las luces
abarcando egocéntricas mieses
que ondean por el aire que les sopla.

Tantean a velocidad insólita
las realidades que evocan ínfulas
en función de fundamentos de mudanza
que buscan la selección de los astros.

53

Las horas de silencio inútil que disimulan sueños,
me vuelven loco de emociones sin rumbo, cuando ya,
anocheciendo, ahíto de todo, dejo que pasen
las sombras pueriles, dentro de la estancia.

De la pátina melosa de las piedras, surge el vaho
en vuelto en frío, y es entonces, cuando las noches
se hacen largas y cálidas, como las lenguas rojas
de una hoguera, y tristes, como los chisporroteos
de la llama.

Los cánticos del viento inician su melodía, silban
como sonido de flauta dulce que aviva el sentimiento.

Me dirijo al escritorio, cojo papel y pluma y escribo.
Escribo para dar conferencias a la soledad, que oiga,
que se escuchen, desde el asiento vacío, palabras
de familia, cualquier cosa, mis cosas, despacio, letra
a letra, combinando el ritmo del puchero de café que bulle,
con el ruido del fuego, la cantinela de las hojas del árbol
de enfrente, y la nana que duerme en mi memoria.

Poco a poco, me voy quedando dormido, mientras
la hierba buena de la maceta, sigue creciendo
en el aféizar de la ventana.

54

Detrás de la encina de aquella curva
puede haber una alameda de chopos, una casa
y un río.

Detrás de los versos de un poeta, puede haber
un campo inmenso de predicciones, tierras de labor, agua de pozo, luz, sombra, habitaciones
abiertas y cerradas, y todo un sin fin, de paisajes
difusos.

Detrás de una casa, puede haber un jardín soleado,
delante un porche en sombras, y entre lo uno
y lo otro, un habitáculo lleno de historias desconocidas, cuando se abre la puerta,
pueden sorprendernos.

La carretera es el camino que nos huye
o nos resguarda.

55

El verso es una andadura,
una huella de lo vivido, un pénsil,
conocimiento de una imagen, más allá
del sentimiento, un beso de tus labios,
tatuado en los míos.

Sube de los suburbios del alma
para hacerse señorío en el poema,
agua de lluvia en el papel, que gota
a gota, lo va agotando, como un destino
de libertad, sofocando fuegos
en el domicilio permanente del yo.

56

Qué te puedo explicar, que tu no intuyas,
cuando escribo paradojas, metáforas de cristal,
que separan las dos habitaciones, de lo tuyo y lo mío,
la interior y la exterior, la del balcón con balaustrada
y la que tiene paredes de sillar.

No tenemos ninguna cita y, aún así, no quiero
renunciar a escuchar, detrás de la puerta,
los pasos de tu palabra cuando llegas, poema,
como el esencial camino de la existencia
que rotula con mayor amor, lo que envejece, más allá de su valor propio, piel tatuada en sangre
de tu sangre.

57

Era un día azul, azul,
de halagüeñas sensaciones,
la gente sonreía y saludaba,
se notaba la alegría en el trabajo,
las fábricas producían lo necesario,
el campo sembrado y recolectado,
el ganado en buenos pastos,
los servicios financieros cabales,
y la ciudad ajardinada florecía, el país
se estaba construyendo, sin ricos
ni pobres.

La gente se ayudaba y convivía en paz
los jóvenes velaban por los mayores
mientras maduraban en sus estudios.
Era una organización perfecta, pues el gen
de la envidia, la soberbia, la mala educación,
la ira y el engaño, la habían modificado
los científicos.

No había jefes, ni mandamases, ni privilegiados,
sabían todos y cada uno, qué tenían que hacer
y lo hacían. Cualquier error lo subsanaba
el grupo sin armas, con útiles de trabajo, paciencia
y bondad.

Había una felicidad sin pretensiones: diversión,
arte y deporte sin drogas, bienestar social, una
modernidad próspera, viviendas acomodadas
a las técnicas modernas, y nobles convicciones.

Era un día azul, azul,
y los niños jugaban en el parque

58

No quiera Dios
que el mundo siga
dando vueltas al revés,
pues que todo cuanto hay
tenga la suerte de ir,
no hacia abajo, sino arriba.

59

No sé si los poetas duermen
al calor de la ceniza de sus lámparas
o es que están en un hueco
rodeados de flores de plástico

No sé si es que no hay muecín
en los alminares con escalera de sueños
y la voz de oro, no llama a los versos,
o es que se ha desalquilado la habitación
de la poética y huele a cerrado.

Créanme, la vida es una fantasía
que pasa a nuestro lado con pudor
y con descaro, sentimos sus cánticos
como agua que llueve sin cesar
y nos refugiamos en los portales
esperando que otros intimen versos

No lo puedo explicar, ni me lo explico,
pero a la orilla del río hay un puente que cruza
las horas vacías...y nadie lo pasa:
se acomodan en los grupos, se contaminan
y se dejan llevar en volandas, como corderos
en el rebaño.

La Luna tampoco me ha podido decir
por qué, ni por qué los que saben tanto de poética
no escriben poesía, o por qué se la esconden
detrás de una madrugada, echan los toldos
para no ver el sol, y salen por la puerta de atrás,
enturbiados con la luz artificial del bar
de la esquina.

Francamente, es que no son poetas, ni quieren
serlo. Viven en su jardín y les gusta que les canten
pero no tienen vocación, ni pintan algo en la escena,
aunque sean profesores ilustres. Y no hacen poesía
porque ni tienen el don, ni saben nada.

No lo entiendo. Tanta gente apuntada a los grupos
sólo para abultar los versos, sin voz humana.
En silencio, están a la espera de la sirena o el bufón
que les haga gracia. Están apagados y son
incombustibles.

No sé dónde están los poetas que callan.

60

La marquesina oscura de las nubes
cubre la mágica montaña de la imaginación.
Cimbra agua, oscurece el encanto lumínico
de los verbos, y amenaza tronar
En relámpagos versos.

Fruto de las hojas de algunos libros mojados
por el tiempo y la lluvia, se anda
rimando amor con dolor, al igual
que los niños, imbuidos en sus juegos,
ocultan carencias, y piensan ingenuamente
que ya son mayores.

Se enfadan con la piedra que no pueden romper,
cerrados a la noche y al día que ignoran, bahía
sin barcos, donde flotan sus naves de papel.

Aprenderán, cuando sean mayores, a leer
los vientos, la llovizna, la raíz seductora
de los paisajes diferentes, el alma de la poesía
que es crear una experiencia
sobre la marquesina oscura de las nubes.

61

Me puse a pensar
en el tubérculo
y encontré la formula
de la relatividad
E=mc2
en un libro que no era
la bíblia

El cachemir puede servir
de puerta
en una chabola
siempre y cuando las verdades
sean ciertas
o si las verdades se confirman
con los acontecimientos
y no por la teoría
ni la doctrina

Rompí un cascabel
y se cayó la bolita:
ya no suena.
No sé si podré arreglarlo
o tendré que pedirle a algún dios
que me ayude.
Todo dependerá de mi ignorancia.

Tocomocho, tocomocho,
2 más de2 de una mano, son 7 de2,
o no.

62

Igual me da
que me hables de amor
y no me ames,
que te inventes romanceros
con lindas palabras comunes
y sin ritmo,
y me digas que es un poema
que te salió del corazón.

Mejor me gustaría
que con el mismo delirio
que te vas de fiesta
en una scouter con la melena al aire
unieras tu sentir
al mío
giraras el puño del gas
y arrancaras

63

A veces estamos en casa, otras
salimos de paseo ausentes
de la realidad enclaustrada,
viajando por la propia realidad.

Y, he aquí, que los tramos
carcomidos de escalera,
cuando rechinan se oyen
en los yunques del silencio.

Y no es que diga yo
que todo es farsa y mentira
sino que hay una realidad
para cada uno de nosotros.

La tuya y la mía juntos
es una cavidad cóncava
que a veces se convexa,
para hilar hebras
de realidades nuevas,
de verdades conjuntas
que se deshilachan con el tiempo...

porque así es la vida: un hilo
madejado en un huso, que se
guarda en ovillos, se tinta,
se almacena, y después se teje
o no, tomando formas caprichosas.

Y calcular el área de un huso geométrico
equivale a ponderar la esfera de la mente
donde está la semejante realidad
del sabor de un gajo de naranja.

La apreciación del Mare Nostrum depende
de la sensibilidad -acción y reacción-
conque se acogen los cambios de las olas,
altas o bajas, azules o verdes, que se mueven
y te mecen, bajo los husos de la Luna
de la realidad mental
que todos nos configuramos
de uso en huso.

64

Hoy he vuelto a encontrarme conmigo
y no he querido saludarme, para que no piensen
que estoy medio loco.

Pero al encontrarme, me he hallado
ante una realidad, que persiste sin realizarse
en los empaques humanos del enredo.

Y me he sentido bien.

He reconocido que los espejos exigen
solidaridad de imágenes, luz, prestancia
y profundidad. Y yo no tengo tal cosa
ni me es necesario.

Ni siquiera amanezco con planes, voy
empañando el hálito, con palabras
encendidas por la noche.

Y no sé, puedo estar equivocado, pero
no me preocupa ya, ni la política, ni
los movimientos rutilantes, ni
las crisis financieras.

Tal vez me preocupen más las vértebras,
los musgos, el frío y el calor,
los óxidos, y los pensamientos dobles.

65

Veo como te aplauden y yo me digo:
¿oirá el sonido como música celestial,
por los corredores de un claustro
de monasterio de arcadas góticas,
o creerá, cuando la edad avanza,
que los caudales de los campos
que, como D. Quijote, recorrió exhausto
entre verdad y mentira, realismo y sueño,
y abrigaron su suerte y su desdicha?

Estás en el pedestal y vas subiendo,
honrado por las palabras de los otros
y de las mías, asídate pues a la humildad,
como bandera que debe haber sólo
en la cima, y serás bienaventurado.

66

Achicharra la llama
de éste maldito sol
de rayos
oblicuos,

La noche ardiente
se alarga,
se quiebra en el aire
y apenas
se puede
respirar.

El fuego
patina
por las palabras,
y un vaho,
anhelante
de invierno,
extraña
paralepípedos
de hielo.

Todo es cíclico:
la vida y la muerte.

67

Cuando el poeta se mezcla con el poema
y se hace palabra su voz,
desdobla su espíritu y lo disipa,
para que se extienda, en el esotro,
la poesía.

68

No podemos seguir engañados
sin darnos cuenta.

¡¡Pido que nos digan la verdad!!

Dicen que estamos hechos a imagen
y semejanza de un dios...¿pero quién; quién
dijo eso; quién lo escribió?

O sea, ¿tenemos imagen de qué?:
¿de una cara,
de un sistema cerebral,
de un poder de reproducción,
de una fuerza eternizante,
de la chulería omnipotente,
de la fuerza castigadora,
de los miedos y la débil cordura,
del caos del triángulo trinitario,
de la materia o del espíritu?

Pues si nosotros somos su imagen
-siendo pobres, desposeídos y amantes del mal-
¿qué espejo tan distorsionador tuvo
o qué enfermedad padecía el creador
o el que escribió aquello?

69

Es mentira,
totalmente falso,
una realidad
no es un sueño,
ni un sueño
una realidad,
pudieran confundirse
pero no hay
sueño real,
ni realidad
que se sueñe,
-y lo reitero con fuerza-
y al final
morimos
de locura
asombrados
de tanta
contradicción
encomio
e impotencia
entre luchas
sangrientas
de poder
y de hábitat.

Es mentira
que haya
un mejor vivir
después
de la muerte,
pues eso es
sólo consecuencia
de las premisas
de la carencia.
¿si hay dos
por qué ésta
ha de ser la peor?
¿y por qué dos,
cuál es el juego?

Lo condicional
es un chantaje,
...si amas...

pero si somos
de naturaleza
depredadadores
¿somos consecuencia
de un amor divino
o de un divertimento?

¡¡Que se manifiesten los dioses:
si existen que nos digan la verdad
sin eufemismos!!

Que nos diga que les salió mal
el invento,
que somos nosotros los que tenemos
que perdonarle,
porque el pecado es suyo.

Jamás el hombre pudo pecar
porque no peca quien quiere, sino
quien puede, quien tiene poder.
El ser humano ignorante, desposeído,
con hambre y sed, con la misión ignota
de reproducirse para su propio escarnio
y destrucción, ni tiene poder,
ni puede ser pecador.

¡¡Que errático y hedonista
es el poder de los dioses
que se exculpan tergiversando
su acto creador
y lanzó a la supervivencia a un ser
que tuvo que matar para comer
e inventar a los dioses para
la esperanza!!

Verdaderamente, quiero saber
quién soy.

70

Se me acaba de escapar
de ésta página
un poema,
como cuando un pajarillo llega volando
se posa en el macetero
pía
y cuando levantas la cabeza
ya se fue.

Y así pasan las cosas,
como batallas perdidas en hoja de cuadrícula
-sin escribir una letra-
la poesía se escapó
desde el filo de un alfeizar
tras el crisol de un silencio
y otro también.

Los poemas son como el paso
de los solsticios y equinoccios, raras avis,
que vienen y se van
ficciones, frenesíes profundos,
mentiras y verdades,
ritmos circadianos de imágenes secretas
donde se guarece la realidad
que corre por las fibras vidriosas
de las venas.

Son un pulso
un lazo incompleto
una amarra suelta
un éter inconsciente
un sonar de ondas
de melancolía
pasiones
y sueños
con palabras fugaces.

Oh, ya han pasado casi dos horas
y aún no escribí nada...
voy a ver si escribo algo provisional...
al menos...

71

Tened paciencia y cordura:
que no os arriende la ganancia un pedestal.

Amparar vuestra riqueza en la buhardilla
y no la exhibáis ufanos.

No robar destinos patrios, ni quitéis
el pan al obrero.

Todo y nada es lo mismo...no vivir
de sueños irresolutos.

Vivir del trabajo honrado, del verso en prosa,
de la prosaica realidad cotidiana.

Lo que hay, hay. Y está ahí, en los suburbios
bajo el secreto de un ay.

No alardeéis de acopio y abundancia
y repartir con el sufrido.

El sufrimiento es cordura cuando no es
a precio indebido.

A precio de locos, crueles, endemoniados
y siervos del infierno.

Pensad que estaréis aquí un rato
y pronto partiréis para siempre.

Sed cuerdos; no engañéis a nadie,
ni habléis de amor con sonido hueco.

Apañad mejor al esotro y respetad
los ayunos y desayunos.

No creáis en lo increíble y no os apropiéis
de la tierra. Así, todo estará bien.


© Luis Vargas Alejo