viernes, 1 de enero de 2016

LA ESTRELLA MÁS HERMOSA SE VA

Esta noche tengo ganas de llorar pues la estrella más hermosa de mi casa se va. Tengo ganas de llorar en silencio apretando el verso que duele en la soledad. Paloma que vuela. Y ha de volar -yo bien lo sé- vivir en los cielos de la experiencia y ser independiente. Mas mi corazón tiene un latido grave pues no hay peor mal en la vida que la ausencia. Hoy necesito llorar, oh noche final, abrazado a la rama de un árbol, guardando recuerdos. Dentro de unos días se va y yo, como padre, no puedo dejar de llorar, sin que se note. De lejos canta un colibrí, urdiendo cielos, He de llorar de amor y abrazarte. © Luis Vargas Alejo

Lástima de Luis Vargas Alejo.wmv

Lástima que no se pueda
fundir el oro con el amor,
alear la bondad con el hombre
y limarle las esquirlas ásperas,
unir la ciencia con las creencias
y las personas con lo gentil,
las miradas con las sonrisas
y los grandes capitales del poder
con los pobres indigentes.

Lástima que no se pueda
ensamblar la paz con la guerra
y rellenar trincheras
con semillas de abundancia,
extirpar el gen de los rencores,
del odio y la envidia, a pesar
de los nuevos avances tecnológicos
de la neurología.

Es lástima
porque podríamos vivir mejor:
habría gente que no mataría
de un disparo a sus propios hijos,
a sus mujeres, al que le lleva
la contraria, o al que es más débil.

Lástima
que seamos tan depredadores
y no sepamos fusionarnos
en una simbiosis perfecta
como lo hacen algunos vegetales,
o estructurar la sociedad
como lo hacen las abejas, las
hormigas y otros seres.

Lástima
que incluso la Navidad sea
una excusa para crear diferencias
y materializar los vientos
de las esquinas.

¿Qué lástima, no?...

No haría falta ni hacer poesía.

© Luis Vargas





Voz de la artista plástica chilena, residente en Barcelona, Karyn Huberman,
moderadora del Grupo Órbita Literaria  http://orbitaliteraria.spruz.com/