domingo, 2 de julio de 2017

ADIOS AMIGO



Se fue sin destino con causa o sin ella
y me quedé muy solo:
sin que nadie vigilara la puerta,
sin el paseo mañanero,
sin mi amigo.

No habrá quien me despierte al alba
saltando de alegría al verme,
y el cielo será menos azul
y menos plácido.

Ya no habrá quien me espere desde la escalera
con toda la paciencia del mundo
a que yo despierte de la siesta y le diga:
venga, vamos.

Sólo queda el recuerdo y la conciencia clara
de habernos querido
tu siempre a mi lado, yo siempre junto a ti
bajo el limonero del patio
contándote mis cosas mientras tú me mirabas
con ojos de bondad.

Hoy estoy muy triste
porque se ha muerto mi fiel amigo Pichy, mi perro.

© Luis Vargas Alejo


2 comentarios:

José Valle Valdés dijo...

Me resulta un poema muy bien logrado, Maestro. Estupendo!

es una pena que haya fallecido el tocayo —gusrdo su retrato.

Fuerte abrazo

Begoña M. Bermejo dijo...

Lo siento mucho.
El poema es muy bonito y sentido.

Negro pinchón, amigo
De mi amigo,
Vuela
Y encuentra la paz allá
Donde estés
Aunque aquí dejes
gran vacío.


Besos