Un extraño
sumergido en preguntas
puede cambiar la experiencia
y convertir la narración
en una feliz
disputa
en un básico salvavidas
o en un cambio
radical
de la vivencia
que no se ve.
Puede cambiar
las paredes
de la casa
por mosaicos
transparentes
con sólo una condición:
que el extraño no se haga
conocido y cotidiano
porque entonces necesito otro presunto extraño
o crearé, irremisiblemente, la idea de dios,
como las bacterias crearon el oxígeno
fuente y origen de la vida de los mamíferos
y veneno letal que oxida la materia.
© Luis Vargas
1 comentarios:
Vale, amigo. Abrazo
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